Asturias es una tierra de verdes montañas, costas salvajes y, por supuesto, una gastronomía inigualable. Para el verdadero entusiasta culinario, planificar una “Ruta del Cachopo” no es una extravagancia, sino una necesidad. Este viaje temático permite descubrir la diversidad del plato, la riqueza de la materia prima asturiana y la vibrante cultura de sus sidrerías, y todo en un fin de semana.
🍽️ Día 1: Oviedo y la Cuna del Campeón
La capital del Principado es el punto de partida esencial para cualquier peregrinación del cachopo. Aquí se encuentran algunos de los establecimientos más galardonados y, a menudo, los pioneros de su popularización moderna.
- Mañana (El Clásico): Comienza tu ruta con el sabor de la tradición. Dirígete a locales que han ganado premios a nivel nacional o que son legendarios por su constancia en la calidad. Es imprescindible visitar Las Tablas del Campillín, un establecimiento que ha acumulado numerosos reconocimientos y es conocido por su riguroso uso de la Ternera Asturiana IGP y la innovación en los rellenos.
- Enfoque Gastronómico: Prueba el cachopo clásico de jamón y queso (generalmente un queso asturiano suave o semi-curado) para establecer el estándar de calidad. Presta especial atención al punto de la carne y al crujiente del rebozado.
- Maridaje: Acompaña con sidra natural. El escanciado en la capital es una experiencia cultural que no te puedes perder.
🌊 Día 2: Gijón y la Innovación Frente al Mar
La jornada se traslada a la costa, donde la sidra fluye con más brío y la cocina a menudo introduce toques más modernos, influenciados por la frescura del mar Cantábrico.
- Mediodía (La Variación): En Gijón, la ruta se abre a la experimentación. Es el momento perfecto para probar las variaciones de relleno más atrevidas. Busca cachopos rellenos de cecina y queso de cabra, o incluso la aclamada versión de setas y foie.
- Cachopo de Mar: Si te atreves, busca un cachopo de merluza o pescado. Esta adaptación utiliza lomos de pescado en lugar de ternera y es un testimonio de la versatilidad culinaria asturiana.
- Consejo de la Ruta: Opta por el “cachopín” o minicachopo en algún momento. Esto te permite probar hasta dos o tres tipos de rellenos diferentes sin sobrecargarte, dejando espacio para otros postres asturianos como el arroz con leche o los frixuelos.
⛰️ Consejos Esenciales para el Peregrino del Cachopo
- Reserva: Los lugares famosos por su cachopo, especialmente en fin de semana, tienen una gran afluencia. Llama con antelación para asegurar tu mesa.
- Raciones: Recuerda que un cachopo suele ser una ración abundante, diseñada para dos personas. Evita pedir demasiados entrantes si tu objetivo es el plato principal.
- El Mejor Acompañamiento: No pidas un refresco. Pide una botella de sidra, que con su acidez refrescante, es el contrapunto perfecto para la grasa del frito, como dicta la tradición asturiana.
- No Solo Cachopo: Combina tus visitas a las casas de cachopo con paseos por el casco antiguo de Oviedo (el Fontán) y la playa de San Lorenzo en Gijón, disfrutando así del paisaje que alimenta la excelencia de sus ingredientes.
Planificar un viaje en torno al cachopo es sumergirse en la cultura asturiana de una manera deliciosa y memorable. ¡Prepárate para necesitar una siesta tras cada comida!